martes, 13 de agosto de 2013

Retratos de los límites de la ciudad.

    El periodista Josep Maria Huertas Claveria retrató Sant Adrià de Besós en 1969. J. M. Huertas 
    Claveria.

En un primer plano, mujeres con moño, pañuelo y abrigo oscuro cargan cestos camino a unos bloques de viviendas, esos enjambres de ladrillo de los barrios dormitorio que quedaban unidos con el centro por un tranvía llamado tanque, por ser el carro metálico que los llevaba a combatir a la fábrica. Esta fotografía, titulada 'Tramvia en un barri de la perifèria', fue captada en 1962 por Xavier Miserachs.Medio siglo después, esta imagen en blanco y negro ilustra el cartel de 'Perifèries urbanes, on la ciutat perdia el nom (Barcelona, 1947-1985)', una instalación fotográfica repleta de imágenes inéditas que se proyectan acompañadas de música gregoriana hasta el 3 de noviembre en el Saló del Tinell. «La primera visión de la ciudad que, a pesar de las dificultades de la postguerra, buscaba expandirse nos llega a través de los fotógrafos», explica Joan Roca, director del Museu d'Història de Barcelona (Muhba), que ha contado con la colaboración del Arxiu Fotogràfic de Barcelona, del Col.legi d'Arquitectes y del Museu d'Art Contemporani de Barcelona para recopilar los testimonios gráficos de la gran expansión urbanística que vivió Barcelona en la segunda mitad del siglo XX. Desde los años 50, en cada década nace una ronda que desarrolla la idea planteada de circunvalar la ciudad para reducir la presión del tráfico en el interior. Barrios como Montjuïc sufrieron una profunda transformación que los alejó de la marginalidad derivada de un pasado de vertederos, de barraquismo y de carencias sociales, que se muestra en esta selección fotográfica. La retrospectiva cuenta con obras de las cámaras analógicas de Humberto Rivas, Francesc Català Roca, Pepe Encinas, Jacques Léonard, Marta Povo, Pérez de Rozas, Francesca Vintró, Oriol Maspons, Ginés Cuesta, Kim Manresa, Pilar Aymerich, Josep Maria Huertas Claveria, Manolo Laguillo y Juli Azcunce.«Más que una voluntad artística, hubo un interés por documentar los nuevos territorios urbanizados con muchas carencias en los márgenes de Barcelona. Fueron testigos de un crecimiento sin democracia», argumenta Roca, que recuerda que durante el franquismo la palabra estaba prohibida. «Esas periferias tuvieron imágenes antes que nombre». Fue el caso de Nou Barris que, en el extremo norte de Barcelona, fue punto de acogida de una parte significativa de la inmigración obrera que llegó entre 1950 y 1960. Después, con la llegada de la transición, los fotógrafos fueron dejando de retratar los márgenes metropolitanos y sus crecientes polígonos. «Entonces los escritores, los analistas, los partidos políticos, las asociaciones de vecinos y las parroquias actuaron y lucharon por la dignidad y por la construcción de equipamientos en esos barrios surgidos en la periferia», enumera el director del Muhba, que ha trabajado en la concepción de este espacio museístico junto a la comisaria Marta Delclòs.

El museo ha emprendido una «extensa» búsqueda de material inédito por distintos archivos. «Muchas fotos ni se habían revelado. Gracias a Marta Delclòs, se han positivado imágenes, documentos excepcionales que nunca han visto la luz», destaca Roca. Las fotografías recorren la ciudad desde el núcleo antiguo a Poblenou, Nou Barris, Vall d'Hebron, la zona del Llobregat y Montjuïc para desvelar «la historia del proceso de la construcción de la ciudadanía y de la ciudad, de una época de asentamiento humano y de déficit urbano».

Cristina Savall. El Periódico 1 Agosto de 2013
Fotografia: 
El periodista Josep Maria Huertas Claveria retrató Sant Adrià de Besós en 1969. J. M. HUERTAS CLAVERIA

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